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20 de abril de 2016

EL CINE BENLLIURE

Sobre un terreno en esquina de la calle de Alcalá 106 c/v a Fernán González el arquitecto don Manuel Muñoz Monasterio proyectó la construcción de un edificio de viviendas donde iría inserto el nuevo cine Benlliure.
El solar en forma de cuña y de más de 1200 m2 tenía cuarenta y cuatro metros de profundidad quedando su parte más estrecha situada en el fondo, con quince metros, siendo un solar ideal para la instalación de este tipo de negocios.



Fachada continuada a las calles de Alcalá 106 y Fernán González según el proyecto original de don Manuel Muñoz Monasterio.

La entrada al cinematógrafo se situaría en el centro de la gran fachada coincidiendo con el eje del solar y dando más protagonismo a esta, dejando la entrada a las viviendas desde el portal situado en la calle de Alcalá junto a un local ajeno al cine, mientras que el otro extremo simétrico se ocuparía por la entrada al sótano donde se instalaría una bolera americana, y salida de urgencia de la sala de proyecciones.
Para sus fachadas laterales se eligió un sencillo esquema, ladrillo visto únicamente adornado por los cercos guarnecidos de las ventanas.  Enmarcando a la parte central, sobre la puerta de entrada al local, se utilizó otro estilo, enfoscándose y coloreándose en tonos beige y para la que se optó por una sucesión de balconadas con barandilla metálica con amplios y continuados huecos de puertas.
En lo más alto del edificio y construido con metal y tubo de neón de color, se situaron unas gigantescas letras con el nombre del local “BENLLIURE”, que servían de reclamo para los espectadores, y que por su estratégica colocación eran visibles desde muchos de distancia.
Precediendo a la entrada a la sala una amplia marquesina de dos metros volaba sobre la calle, esta había sido decorada con abultados de escayola que escondían la lámparas de fluorescencia, y sobre ella se había colocado dos grandes carteles con la palabra “Cine” a ambos lados, quedando en la parte central el nombre del local igualmente iluminado con tubos de neón rojo.
Precedido de tres escalones se encontraba un porche o atrio, muy amplio y alto, en el que resaltaban  dos columnas forradas en mármol verde. El resto de paramentos del porche se habían forrado con mármol en tonos beige, en los que destacaba la carpintería dorada de puertas, taquilla y carteleras.


La calle Alcalá a mediados de los años 50 a las puertas del recién estrenado cine Benlliure. A.R.C.M. Fondo Santos Yubero.

El porche se había solado con mármol blanco con ribetes verdes, dejando en su centro un mosaico del mismo material de colores, alegórico a las artes escénicas.  A la derecha de la entrada se encontraba la taquilla, con dos ventanillas de despacho, y al fondo las puertas de entrada al local, formando tres grupos centrales dobles para salida de espectadores y dos de una sola hoja a los lados para entrada. Sobre el conjunto de entrada se dejó un amplio espacio para la colocación de la cartelera.


El vestíbulo se había solado con mármol del mismo color y se iba ampliando sucesivamente. En el lateral derecho se instaló una barra de bar y en el izquierdo una pequeña zona acondicionada para descanso. Al fondo un gran espacio alargado daba entrada al patio de butacas. En este se habían construido dos grandes escaleras de acceso a la planta superior de 2,10 metros de anchas. simétricas, una en cada extremo frente a las cinco puertas de acceso al patio de butacas. Bajo una de estas escaleras se podía acceder al sótano donde se encontraban los aseos de caballeros y señoras, además del resto de servicios del cine, tales como el cuarto de calderas y ventilación.


Planta baja del cine Benlliure. Obsérvese la sencilla y funcional distribución de cada una de sus partes.

En el otro extremo del vestíbulo y bajo el otro tiro de escalera una amplia salida a la calle de Fernán González, de uso exclusivo para desalojo del local y que no poseía escalones, sino una suave rampa para evitar accidentes. 
El vestíbulo al igual que el resto de la sala contaba con una sobria decoración, paredes y suelos cubiertos de caros mármoles, lámparas de araña de cristal y bronce, y barandillas de escaleras construidas en cristal y pasamanos de tubo niquelado.


Un aspecto del suntuoso vestíbulo de acceso al patio de butacas.

Repartidos en los diferentes espacios del local se encontraban lienzos con alusión a los diferentes géneros cinematográficos. Uno de estos lienzos se encontraba en este vestíbulo, sobre la puerta de entrada a él.
El patio de butacas tenía forma abocinada lo que propiciaba la perfecta visibilidad desde cualquiera de sus localidades. Las butacas se hallaban repartidas en tres grupos y recorridas por cuatro pasillos desde la entrada hasta la pantalla. El patio contaba con aproximadamente 900 cómodas butacas construidas con estructura de madera y asiento con muelles y reclinables.  Los paramentos de esta estancia habían sido revestidos con un alto friso de maderas nobles y el resto hasta el techo con paneles de  corcho recubiertos de tela lo que favorecía la absorción de las ondas sonoras y evitaba los ecos. El techo de la estancia era muy alto y tenía una gran bóveda en su centro que era en realidad un gran plafón de iluminación indirecta, decorado con frescos alegóricos, al igual que en el vestíbulo, caballos, carromatos, vaqueros y como no, el rey del dibujo animado Mickey Mouse.


Maravillosa imagen de la embocadura y detalle  del techo tomada desde el anfiteatro.

La embocadura consistía en una sencilla moldura muy ancha de escayola en color dorado que escondía la iluminación. La pantalla de formato Cinemascope se encontraba suspendida sobre una estructura metálica del muro posterior y se cubría por un telón confeccionado por las galerías Preciados. Existía un pequeño foso que aunque no era acto para la orquesta servía de separación entre el pequeño estrado y el patio de butacas.
Los suelos habían sido forrados con pavimento plástico continuado “Sintasol” muy resistente, ignífugo y limpio. La iluminación de toda la sala se realizaba de forma indirecta a través de lámparas colocadas tras las molduras del techo y marco de la pantalla.
Como habíamos indicado anteriormente el acceso a la planta superior se hacía por dos tiros de escaleras desde el vestíbulo principal. Estas conducían a otro  vestíbulo idéntico al inferior, ambigú y café del entresuelo. Continuando el ascenso y sin llegar a la planta segunda la escalera se partía en dos, conduciendo uno de sus ramales al club de entresuelo y el otro al piso superior.



El acceso a las localidades de entresuelo se podía realizar desde cuatro huecos, dos de ellos los ya mencionados para las localidades preferentes y otros dos desde la planta segunda para el resto.
El graderío de entresuelo se había construido con estructura de hierro y rasillón doble, sobre la que se instaló  tarima de madera anclaje perfecto para otras 600 localidades más. Estas se encontraban separadas en dos apartados por un pequeño murete de fábrica.
En la planta segunda además del vestíbulo y junto a las escaleras se instalaron los aseos, uno en cada extremo, con luz y ventilación directa a la calle a través de dos patios  de luces de la finca.
Frente a los accesos al entresuelo se construyeron la oficina de dirección, el botiquín y una escalera de caracol, metálica que subía hasta la cabina de proyección en la planta tercera.


Las plantas primera y segunda correspondientes al entresuelo, de ordenada y sencilla distribución.



Los dos proyectores Philips de la cabina.




En la planta tercera se encontraba la cabina de proyección a la que se acedia como habíamos mencionado anteriormente por una escalerilla de caracol. Además junto a esta se encontraba un aseo, el cuarto de repaso y otro cuarto para el operador.


Planta tercera del edificio en la que se ve el graderío completo y la cabina de proyección.

El moderno cine Benlliure contaba con todos los adelantos del momento, sistema de sonido y proyección de la afamada marca Philips, apta para los más modernos sistemas, normal, relieve y panorámico o Cinemascope. Delante de la cabina de proyección se construyó el pasillo cortafuegos que impedía la propagación de este en caso de siniestro.



Sección longitudinal del edificio. Se parecía claramente la sencilla y funcional fisonomía de este. Véase también el sótano donde se instaló la bolera americana aunque en la memoria se proyecta una sala de fiestas.

Como dato anecdótico reseñar que tres meses antes de llevarse a cabo este proyecto, se presentó otro del mismo arquitecto que fue desestimado mucho más complejo y que contaba con dos rampas de localidades.               
La cubierta de la sala se realizó con cerchas metálicas con tensores, rasillón y  teja plana, evitando en cualquier caso el uso de madera.
Por el falso techo de la sala corría la canalización de aire caliente y frio que se generaba en el sótano mediante el famoso sistema de Clima Artificial.



Sección del proyecto original con sus dos rampas de localidades. Véase también el detalle del volumen de la planta sótano.

El cine se inauguró oficialmente el día 22 de noviembre de 1954 con la proyección del film “Obsesión”, aunque previamente, el día 19 se había realizado un pase privado para la prensa. Funcionó desde sus inicios con programación de reestreno  con pases a las 4:30, 7:00 y 9:00 de la noche. 

Los llenos estaban garantizados cada tarde-noche a pesar de que en las cercanías existían o fueron surgiendo grandes competidores como el Argel o Carlton, Ayala, Salamanca, Felipe II, Jorge Juan, Tívoli, Vergara, Alcalá Palace, Universal, Becerra, Fantasio, etc.



Paralelamente a la inauguración de la sala de proyecciones se puso en marcha en los sótanos del inmueble otro negocio. El espacio que en un principio había sido concebido para sala de fiestas fue trasformado directamente sobre el papel en una expendida bolera.
Con el nombre de “Stadium” y bajo un proyecto del arquitecto don José Antonio Corrales se inauguró el domingo 28 de agosto de 1955 la nueva bolera. Su promotor fue don Francisco de la Vega, un industrial madrileño que vio con acertado ojo la idea de dotar a Madrid de uno más de esos locales donde se practicara ese deporte tan moderno y americano. El local que poseía una extraña fisonomía tenia entrada desde la calle de Fernán González, junto a las puertas del cine, y tras bajar una larga escalinata de forma curvada llegábamos hasta el bar americano, muy en boga en esa época, con su larga barra y mucho espacio para sentarse. Contaba este local con ocho pistas reglamentarias, y dos infantiles o femeninas. Junto a estas se encontraban los aseos y vestuarios con duchas para los jugadores. Todo estaba perfectamente organizado, la arquitectura moderna y funcional y no se escatimó en detalles, incluso las maderas de teka de las pistas fueron traídas de la Guinea Española.
La bolera fue rentable y cosecho muchísimo dinero a su propietario, pero el negocio se fue debilitando con el paso de los años y termino cerrando.
Bajo la misma dirección la bolera se convirtió en los años 70 en una sala de fiestas tal y como se había proyectado desde un principio con el nombre de Spacios. El local de ambiente acogedor que estaba dirigido principalmente a parejas y era imprescindible por ello contar con una para su acceso.



Aspecto de la entrada a la sala de fiestas en su última época.
  


Dos imágenes del interior de la sala en la primera década del nuevo siglo.

El cine fue reformado en varias ocasiones adaptándose a los nuevos sistemas de proyección y sonido. En los años 90 era el único cine de la zona en activo, todos habían sido transformados en supermercados, restaurantes o tiendas de ropa. Es entonces cuando ante la baja demanda se proyecta la división del local en dos salas. Bajo un proyecto de Enrique y Alicia López Izquierdo se fracciona espacio original en dos, quedando el patio de butacas convertida en la sala nº 1, con 796 butacas, y el entresuelo en la nº 2 con otras 704.  Los nuevos cines Benlliure se inauguraron el día 20 de diciembre de 1991 con la proyección de las películas “El rorobo de la jojoya” y “La pequeña pícara”. Tuvo muy buena acogida entre el vecindario y sus salas dotadas de todos los adelantos era comparables a las más modernas de multicines o de la propia Gran Vía.





Varias imágenes pertenecientes a la página web del estudio de arquitectura López-Izquierdo.


- Fachada y marquesina de los nuevos Cines Benlliure.

- Un aspecto de la sala principal o uno tomado desde una las entradas posteriores. Se conserva intacta tal y como era originalmente incluyendo la pantalla.


- La misma sala vista desde otro ángulo. Junto a las últimas filas de butacas se construyó la nueva cabina de proyección quedando la original para uso exclusivo de la sala 2.


- Un aspecto de la sala dos que se construyó utilizando las localidades de entresuelo. Muy amplio, más moderna y con mucha inclinación lo que la hacía una sala muy funcional.

Pero ni los modernos avances tecnológicos ni las más cómodas butacas pudieron remediar la extinción del cine Benlliure. El domingo 7 de enero de 2007 teniendo en cartel las películas “Déyà Vu” y “Happy Feed”  el cine terminó su historia. Después de algunos meses cerrado y abandonado llegó la noticia que se reconvertiría en una moderna librería ABAC.





Aspecto de la fachada en el año 2008 y detalle del suelo del atrio de entrada donde se  mantuvo el mosaico alegórico a las artes escénicas.


La reforma incluyó la demolición de casi todos los tabiques interiores conformando un espacio amplio y muy alto. A pesar de su reconversión se tuvieron que mantener algunos elementos originales tales como su pórtico de entrada o las escaleras de acceso a las plantas superiores.




Las escaleras del antiguo cine plagadas de juguetes y detalle del techo del entresuelo y su obsoleto plafón luminoso.

De igual forma se redescubrieron elementos olvidados o camuflados en las sucesivas reformas tales como alguno de los apliques realizados en escayola en los techos del entresuelo o los antiguos paneles decorativos de los vestíbulos que fueron colocados en el interior de la tienda. A pesar de las modificaciones el local seguía manteniendo su estructura original, la planta baja o calle estaba llena de estanterías con libros dejando en su fondo y en el lugar donde estuvo la pantalla una nueva para proyecciones audiovisuales. Las plantas superiores se habían conformado de forma escalonada, respetando el antiguo entresuelo y cubriendo todo su espacio de juguetes y artículos para manualidades.




Dos aspectos de la pantalla tomados desde lo más alto de la tienda ABAC.


Uno de los mosaicos del antiguo cine instalado sobre la pantalla de proyección de la moderna librería.

Pero el negocio no debió ser tan prospero como se esperaba y algunos años después la librería ABAC abandono el local, quedando cerrado durante un largo periodo. Paralelamente la sala de fiestas del sótano ya se había clausurado en abril de 2011, cerrada y espera de un nuevo uso descolgó el cartelón de su fachada.
Tras algunos meses de reformas y la fusión de la antigua librería con la sala de fiestas se inaugura el día 3 de diciembre de 2014 la que sería la primera tienda urbana de la firma alemana Media Markt, dedicada a la venta de electrodomésticos, y nuevas tecnologías.



En esta ocasión la reforma fue extrema, vaciándose por completo el interior del local creando nuevos forjados y configurando un espacioso interior sin ningún tipo de decoración, muy funcional y versátil, ocupando el espacio no tan solo del cine sino de la antigua sala de fiestas.
Tan solo queda como recuerdo su portada, en la que se ha rescatado su original bóveda luminosa, y el gigantesco cartelón de su azotea que nos recuerda que en aquel lugar estuvo el mítico cine Benlliure.


El interior de la nueva tienda Media Markt en la calle Alcalá 106.




Cartel anunciador del cine Benlliure único vestigio de su antecesor.

 
Autor: David Miguel Sánchez Fernández.
Fuentes:
                Madrid y el Cine. Pascual Cebollada y Mary G. Santa Eulalia. Comunidad de Madrid 2001
                Archivo de Villa de Madrid. Expediente: 44.21.23
                Archivo Regional Comunidad de Madrid. Fondo Santos Yubero
                Archivo General de la Administración.
                www.mycanal.es
                www.lopez-izquierdo.es
                www.abc.es
                www.zonaretiro.com


               


15 comentarios:

  1. Enhorabuena, me ha encantado esta entrada de tu blog y en general por el blog entero porque es una joya.
    Yo he vivido todos estos cambios del cine Benlliure con mucha pena
    Un saludo

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    1. Hola Almudena. Muchas gracias por tu comentario. Yo también por suerte o desgracia he visto como el local iba cambiando de aspecto, aunque si te soy sincero no conozco esta última reforma, aunque creo que no me aportaría nada nuevo.
      Un saludo y bienvenida espero poder seguir escribiendo cosas que os interesen.

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  2. En el Benlliure 1976 vi "El Gran Dictador". A la salida disturbios por su proyección. Como siempre, mágnifico trabajo.

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    1. Hola Juan. Gracias por el comentario. Yo solo fui dos o tres veces a ese local pero recuerdo con especial cariño en los años 90 un pase matinal pre-estreno del "Jorobado de Notre dame" al que asistí con parte de mi familia ya que eran empleados de la misma empresa. !Cuanto ha llovido desde entonces¡ Como ves eran otros tiempos.
      En los años 70 eran habituales los incidentes a las puertas de los locales, incluso hay noticias de daños materiales, cócteles molotov y demás historias.
      Cualquier dato es siempre bienvenido. ¿Por cierto, nadie recuerda la antigua bolera?

      Un saludo

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  3. Si alguien tiene algún recuerdo de la bolera o sabe decirme si la sala de fiestas tuvo otro nombre anterior a Spacios por favor no dudéis en escribirme a laciudadlineal@yahoo.es

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  4. Tengo una anécdota sobre el cine Benlliure y la censura imperante durante los años 70.
    Allí se estrenó, en 1973, la película "Macbeth" de Roman Polanski, sobre la obra de Shakespeare, a la que habían catalogado para mayores de 18 años.
    Por entonces, me faltaban pocos meses para cumplir dichos requisitos y fui con mi madre a verla. Sacamos las entradas, nos acomodamos en las butacas y... cuando iba a comenzar "el No-Do" se me acerca un señor muy serio y me pide que le enseñe el DNI.
    Discutimos todos, pero no sirvió de nada. Aquel tipo, siguiendo las directrices más reaccionarias del momento, me echó de la sala, no nos devolvió el importe de las entradas y, nunca más volví al Benlliure ni a ver la película en cuestión.
    Por lo demás, David, has hecho un trabajo tan excelente como siempre y decir que me fascina la foto de la cabecera del blog.
    ¡Salud!

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  5. Excelente publicacion del cine Benlliure, yo no habia ido nunca pero observando las fotos que has publicado se puede ver que era un gran cine, la pantalla que tenia era bastante más grande que la de los cines de la Gran via, es una pena que no fuera rentable despues de dividirlo en 2 salas y lo tuvieran que cerrar, las 2 salas eran salas grandes y comodas con gran pantalla, no como en otros cines que al reformarlos los acaban estropeando totalmente.

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    1. Es cierto Federico, la verdad es que quedó realmente amplio, pero ya sabes como va esto, sino es rentable, cambio de actividad. Eso siempre a sido así, no podemos pensar que es algo que ocurre solo en la actualidad, ¿cuantos locales y edificios emblemáticos desaparecieron años atrás? La ciudad esta en constante movimiento, y sin ello, ¿que sentido tendría este blog?
      Muchas gracias por tu comentario.

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  6. Excelente publicacion del cine Benlliure, yo no habia ido nunca pero observando las fotos que has publicado se puede ver que era un gran cine, la pantalla que tenia era bastante más grande que la de los cines de la Gran via, es una pena que no fuera rentable despues de dividirlo en 2 salas y lo tuvieran que cerrar, las 2 salas eran salas grandes y comodas con gran pantalla, no como en otros cines que al reformarlos los acaban estropeando totalmente.

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  7. Felicidades nuevamente por tu artículo. Es muy interesante y más para los que no somos de Madrid porque básicamente conocíamos los locales más céntricos pero no así estos locales ya mas de zonas alejadas del centro de la capital.

    Por lo que veo era un local realmente magnífico y ha sido una verdadera lástima que lo que respetaron la librería Abac, ahora en cambio los de Media Market se lo hayan cargado con total impunidad.

    Felicidades y no tardes tanto en darnos estos regalos en forma de artículo porque te echamos de menos.

    Un abrazo

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    1. Hola Jordi, muchas gracias por acordarte nuevamente de mí.

      La verdad que era un local emblemático del barrio de Salamanca, no era gigantesto pero tenía un buen aforo y una clientela muy fiel. Pero como siempre la llama se fue apagando y además esta claro el cierre vino ocasionado por el cambio directo de actividad puesto que no tardo mas de 5 meses en reabrir convertido en la tienda ABAC.

      Un abrazo y prometo volver pronto.

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  8. Ay, el Benlliure, mi historia con ese cine se remonta, al menos hasta donde recuerdo, a finales de los ochenta con el primer Batman, después vendrían bastantes películas que llegue a ver mas de una vez, como El Rey León, o cuando se estrenó la primera entrega de El Señor de los Anillos, a la librería entre una vez y no me pareció tan malo como esperaba, pero ahora el frío MediaMarkt... Aparte que ya no queda nada que recuerde al cine salvo el suelo del atrio de entrada, ya que las letras de la fachada se las han cargado hace poco.

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    1. Equivocación, las letras siguen, pero una vez entré para ver lo que se había hecho por dentro y, madré del amor hermoso, han aprovechado bien el espacio, aunque me duela decirlo, el sitio parece gigantesco, incluso más que cuando era la libreria.

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  9. Hola a todos:
    Felicidades por el articulo.
    Bueno, no sabia que habia desaparecido por completo los vestigios que quedaban del antiguo cine, ya que desde hace algun tiempo ya no vivo en Madrid.
    En fin, como siempre una pena. Yo conoci ya este cine de cuando eran dos salas. Se hizo una reforma muy comun como en otros tantos grandes cines, que era dividir el patio de butacas y el anfiteatro.
    Ejemplos como el Palafox. La cabina para la sala 1, lo que era el patio de butacas, se tuvo que hacer, atras del patio de butacas, justo en el centro de la sala, todavia me acuerdo de ver siempre que iba la cabina de proyeccion. Un plato sin fin de Cinemeccanica y creo recordar una victoria 8, como proyector. Supongo la cabina de proyeccion de la sala de arriba, seria la original de cuando era una sola sala, tal como pasaba en el cine Palafox.
    Creorecordar que este cine, pertenecio a la cadena de Filmofono, la empresa de Bautista Soler, que tuvo tantos cines por Madrid y que fue cerrando al amparo de la permisividad de las autoridades municipales, ya que en realidad, solo le interesaba vender los locales a precio de oro. Rentables o no, en fin, saludos a todos.
    Por cierto , me gustaria que se pudiera rescatar del olvido, aunque sea con un reportaje, el antiguo cine Principe Pio , situ en el hotel del mismo nombre, y que permanece cerrado y escondido , pero que todavia existe, aunque la entrada desaparecio hace ya tiempo, la sala permanece detras del edificio del hotel.
    Un saludo y enhorabuena por el bloq.

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  10. Hola David!

    Enhorabuena por tu completo post sobre el que es uno de los cines de mi infancia. Desde principios de los 80 vivía no muy lejos de la zona y era uno de los cines que más visitaba. Allí vi muchos de los taquillazos de los 80 y 90, desde el primer Batman de Burton hasta El Rey León, pasando por Mentiras Arriesgadas, las comentadas por ti El Robobo de la Jojoya y La Pequeña Pícara y un largo etcétera. La verdad es que era un cine que tenía muchísimo tirón por el barrio, llenandose hasta reventar las sesiones. Desde luego fue una pena que lo cerraran.
    Intentaré enterarme de algún dato más que te pueda ser de utilidad.
    Gracias de nuevo y un saludo!

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